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Temas relacionados
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Son
dos las principales causas de obstrucción
en vías urinarias que se presenta en hurones
machos:
1.- Urolitiasis, cálculos
(piedritas) que se forman en cualquier punto de
las vías urinarias, principalmente constituidas
por cristales de estruvita.
2.- Crecimiento benigno de la
próstata, causado por la sobreproducción
de testosterona y otros andrógenos, cuya
causa es, por lo general, un problema en la glándula
adrenal (hiperadrenocorticismo).
Signos que se presentan
Estranguria (dolor al orinar) y
polaquiuria (aumento en la frecuencia de micciones).
Así como letargia, falta de apetito y debilidad
en las patas traseras.
Por lo general se acompañan
por un historial que revela cambios conductuales
que se presentan en las semanas previas, asociados
de los altos niveles de testosterona, como conducta
agresiva o intentos de copula.
A la palpación, se hace evidente
un notable agrandamiento de la vejiga urinaria,
la cual se encuentra muy distendida, del tamaño
aproximado a un limón y con consistencia
firme. Descargas parecidas al pus o moco en el
sitio por donde orina.
También pudieran observarse
algunos signos típicos del hiperadrenocortisismo,
como la alopecia.
Tratamiento
Primero que nada, se requiere de
liberar la presión en la vejiga urinaria.
Para después confirmar la causa real por
medio de un hemograma y bioquímica sanguínea,
los cuales nos proporcionarán información
valiosa como el tipo y número de células
que se encuentran en la sangre y los niveles de
glucosa, creatinina y urea. En mi experiencia,
el pronóstico es reservado cuando los niveles
de creatinina superan los 5.5 mg/dL.
Es probable que sea necesario administrar
sedantes y anticolinérgicos, incluso anestésicos
durante su tratamiento inmediato.
Se aconseja tomar al menos una placa
radiográfica lateral de cuerpo completo,
para confirmar la presencia de los urolitos (piedras)
tamaño y localización. Así
como descartar la presencia de otros problemas
relacionados, como estallamiento de vejiga o anomalías
renales o cardiacas.
Liberando la presión en
la vejiga
Si es posible, se aconseja realizar
una cateterización urinaria retrógrada,
la cual consiste en introducir un tubo flexible
por el sitio de donde sale la orina hasta llegar
a la vejiga urinaria. Se debe utilizar un catéter
especial, de uso veterinario. En lo particular
recomiendo uno muy utilizado en gatos, el Slippery
Sam Tomcat (Smiths Medical).
La cateterización retrógrada
es extremadamente difícil de realizar en
los hurones debido a un par de particularidades
anatómicas.
La primera particularidad anatómica
que se debe superar es el pequeño tamaño
del orificio uretal, su localización distal
y el hueso del pene con forma de "J".
La segunda particularidad es la vuelta en "U"
que debe dar el catéter a la altura de
la pelvis (ver la línea punteada en el
diagrama).
Si no es posible realizar la cateterización,
se puede intentar una cistocentesis, la cual consiste
en pinchar directamente la vejiga urinaria desde
la pared lateral del abdomen posterior y "aspirar"
la orina con ayuda de una jeringa. Dicho procedimiento
no está exento de riesgos, como trauma
en la vejiga o vasos sanguíneos cercanos
o infección.
Una tercera opción será
el realizar una incisión en el área
escrotal e introducir un catéter directamente
en la uretra. Éste es un procedimiento
quirúrgico que se realiza rutinariamente
en perros y gatos, pero en hurones la uretra es
difícil de localizar. Por supuesto, requerirá
de anestesia general y monitoreo constante después
de colocar el catéter para que el hurón
no lo retire por sí mismo.
Una vez vaciada la vejiga, se deberá
iniciar con la administración de fluidos
colocando un catéter intravenoso o intraóseo
y un collar isabelino. Si fuera necesario, se
administrarán antibióticos.
Resolviendo la obstrucción
Si la causa de la obstrucción
es uno o varios urolitos, previamente localizados
por medio de rayos X, se realizará una
cirugía para su remoción, exactamente
igual que como se realiza en perros y gatos.
Si el crecimiento benigno de la
próstata fuera el problema, se deberá
iniciar con el tratamiento para hiperadrenocorticismo,
que puede ser desde químico hasta quirúrgico,
manteniendo un catéter urinario en tanto
la próstata se encuentre agrandada.
Y si la causa de la obstrucción
fuera un absceso prostático, se puede recurrir
a un procedimiento quirúrgico conocido
como omentalización.
En cualquier caso, se deberá
monitorear constantemente la función renal
de paciente.
Bibliografía consultada
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of the NAVC Congress, Orlando, Florida,
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Powers L., Winkler K., Garner M., Reavill
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in Ferrets (Mustela putorius furo).
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