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Preparen
todo el material por anticipado y asegúrense de tener
todo lo que necesiten a la mano antes de siquiera ir a buscar
al hurón.
Tranquilos.
Hagan las cosas con calma, nuestra actitud calmada ayudará
a mantener nuestro hurón tranquilo. Que tus movimientos
sean suaves y pero seguros.
Si sienten que les toma un millón de años
realizar el procedimiento las primeras veces es por que
se están esforzando en guardar la calma, no se preocupen
y tómenlo con tranquilidad, que es mucho mejor que
esta otra opción:
"¡Rapido! ¡Trae el hurón! ¡Bien,
Sujétalo! ¡AGAAAAARRALO! ¡Dame la aguja!
¡La aguja! &($/"& ¡LA AGUJA! ¡Vale,
vale, ya lo tengo! ¡NOOOOO! ¡No lo sueltes!
¡Espera! ¡AJAAAAA! espera otro poquito... Piuuuuuuf!
¡VALE! ¡Déjalo que se vaya! Por fin...".
Pueden sentir que todo el ajetreo anterior pasa muy deprisa,
pero la verdad es que pueden demorar mas de 10 minutos (increíble
eso de la relatividad del tiempo ¿no?) Además
deberán incluir el tiempo que les tomará sacar
a su huri de debajo del mueble donde se fue a esconder la
siguiente vez que quieran hacer algo así...
¿Captan la idea? Recuerden, mantengan la calma.
Engáñenlos y sobórnenlos si es necesario,
pero que sus movimientos sean calmados y firmes, háblenles
dulcemente durante todo el proceso así su hurón
quiera o no compartir con ustedes esta experiencia Zen.
Sobornos
Éste es el elemento más importante y les
facilitara las cosas. Busquen alguna golosina que su hurón
adore y ¡úsenla! Es importante que sea algo
que puedan untar para que su hurón no se lo trague
de un solo bocado, de manera que les de mas tiempo de distracción.
Prueben con unas gotas de Linatone, Ferretone o algún
otro producto de consistencia similar, como la miel, la
cajeta e incluso un poco de aceite de sardinas.
No abusen, si su hurón tiene problemas de azúcar
entonces prueben con una cantidad muy pequeña de
Nutrical. De nuevo, no es necesario que se rompan la cabeza.
Simplemente unten una pequeña cantidad del producto
sobre una superficie llana, bastará para entretener
a su hurón el tiempo suficiente.
Las primeras veces pueden pedirle a alguien que les ayude
sosteniendo el gotero o la golosina delante del hurón
en tanto ustedes se ocupan del procedimiento; pero realmente
no es imprescindible, los hurones por lo general están
tan interesados en la golosina que se mantendrán
lamiendo sin preocuparse por lo que pasa a su alrededor.
Éste procedimiento puede resultarle más molesto
a unos hurones que a otros, pero a la larga verán
como todos se acostumbran. Si consiguen alguien que les
ayude, será bueno que sostenga el soborno y le hable
al hurón, más que nada como apoyo moral. Mi
consejo es que prueben hacerlo solos, pero que su compañero
este listo para sostener al hurón, solo por si acaso.
Material que necesitaremos

Flor, de Wenses
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