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Les recomiendo que una vez por semana o un par de veces
al mes realicen una revisión general en sus hurones,
con el objetivo de detectar pequeñas anomalías
en su salud, de manera que podamos atajar el desarrollo
de alguna enfermedad antes que cause demasiados estragos
en la salud de nuestros peques. Pero
atención: El realizar estas revisiones no sustituyen
de ninguna manera las visitas al veterinario.
Comienza por revisar las orejas, no deben presentar resequedad,
perdida de pelo, irritaciones en la piel, moretones y su
interior debe estar limpio y rosado. Por supuesto que es
normal que se produzca un poco de cerilla marrón,
misma que deberás limpiar, pero si la cerilla es
negra o presenta alguna anomalía en su color, consistencia
u olor, será necesario que lleves a tu huri de inmediato
con el veterinario.
Si tu huri no deja que revises sus orejas, puede ser que
le duelan
revisa si el cartílago está
hinchado, si tu hurón se cae constantemente, camina
raro (como agazapado) o esta todo el día con la cabecita
girada hacia un solo lado, debes llevarlo al veterinario.
Sigue con los ojos, deben de lucir claros y con expresión
alerta, sin exceso de lágrimas ó supuraciones
y su tamaño debe ser simétrico. Las pupilas
de los hurones son rectangulares y su posición es
horizontal, como las pupilas de las cabras
por lo
general están tan abiertas que casi no podemos observar
el iris (que es la parte que le da color al ojo), si notas
que las pupilas están muy cerradas a pesar de que
en la habitación hay poca luz o que una esta dilatada
y la otra no, deberás llevarle de inmediato al veterinario.
Palpa con mucho cuidado alrededor del cuello y debajo de
la mandíbula, si sientes alguna bolita, llévalo
al veterinario para que lo revise, puede tratarse de una
glándula salival obstruida, un ganglio inflamado
por una enfermedad o un tumor.
Revisa las encías, su color debe ser rosa claro,
presiona con un dedo por dos segundos, al soltar la presión
el área pasa rápidamente del color blanco
al rosa (en al menos dos segundos) si tarda mas en cambiar
al rosa, o si están pálidas, llévalo
al veterinario.
Revisa los dientes y verifica que no tengan sarro o estén
decolorados. Huele su aliento, si el olor es fétido
llévalo de inmediato al veterinario para que descarte
una peridontitis, caries o un problema renal.
Inspecciona el pelo, debe ser terso, relativamente impermeable
y de color y densidad uniforme. Los bigotes y las "cejas"
deben de ser largos y fuertes.
Ahora sostén a tu hurón tomándolo
de sus patas delanteras mientras que sus patas traseras
descansan sobre tu regazo ó sobre la mesa. Recorre
con tus manos todo el contorno de su cuerpo buscando baches,
bultos o cualquier otro tipo de anomalías; de esta
manera también revisas su tono muscular. Las costillas
se deben de sentir, pero no deben verse a través
del pelo.
Palpa las patitas de tu hurón buscando bultos, alguna
resistencia anormal de la articulación, dolor ó
inflamación; cuando sueltas la patita que jalaste,
el hurón debe de regresarla a su posición
original. Los cojinetes deben de ser suaves, de color uniforme
(que va del café claro al rosa) sin callos, resequedad,
moretones o inflamaciones.
El comportamiento de tu hurón también te
puede ayudar a identificar problemas en su salud. Cualquier
cambio en sus hábitos normales de alimentación,
juego, horas de sueño, etc., puede ser un signo de
problemas.

Diablo, de Eugenia
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