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Lamentablemente, una de las causas más frecuentes
de emergencias veterinarias con hurones se da debido a la
propensión de los hurones por comerse elementos no
digeribles, lo que los veterinarios diagnosticamos como
cuerpos extraños alojados en el sistema gastrointestinal.
Este padecimiento obedece a la naturaleza curiosa de los
hurones, quienes no siempre discriminan los objetos comestibles
de los que no lo son y que presentan una especial predilección
por los objetos elaborados con plástico o neopreno,
así como estambres, hilos, huesitos de algunas frutas,
gomas de borrar, esponjas de baño y objetos similares.
Los signos relacionados con la presencia de cuerpos extraños
varían, dependiendo de a que altura del tracto digestivo
se encuentre la obstrucción y la naturaleza del objeto
que la causa.
Los más comunes cuando el o los objetos están
alojados en el estomago son: vómitos, pérdida
de apetito, arcadas, letargia.
Algunas veces las obstrucciones siguen un curso crónico,
es decir, la obstrucción existe pero de alguna manera
no interfiere del todo con el proceso digestivo, en tal
caso los signos serian: intermitentes periodos de diarrea,
pérdida parcial del apetito y vomito de ocasional
a rutinario;.
Él diagnostico requiere de revisión veterinaria
y Rayos X.
La remoción del objeto requerirá de cirugía
en la mayoría de los casos, si la condición
de un tramo de intestino afectado es muy mala, requerirá
de la extirpación de dicho tramo. Por lo general
la recuperación del paciente es bastante satisfactoria
y solo se requiere de la administración de antibióticos
y dieta blanda durante unos días después de
la operación.

Bonnie, de Taniuska
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