| El linfosarcoma es un cáncer
maligno ubicado en el tejido linfoide que se presenta principalmente
en hurones con más de cinco años. El linfosarcoma
puede afectar a diferentes órganos (medula ósea,
nódulos linfáticos, hígado, bazo, intestino,
medula espinal, etc.), es por ello que los signos varían
notablemente. Se piensa que el linfosarcoma pudiera estar asociado
a un virus, pero esto aún no se comprueba.
Los signos más comunes que podemos apreciar son: letargia,
perdida de peso, fiebre, tos y dificultad para respirar. Pero
los signos pueden variar, dependiendo de que órgano
se encuentre afectado, sin embargo la perdida crónica
de peso es un rasgo común en casi todos los casos.
Además, al realizar un examen físico, el veterinario
puede detectar hiperplasia en nódulos linfáticos
y/o bazo.
Él diagnostico presuntivo puede realizarse al detectar
cambios en el conteo de los glóbulos blancos y linfocitos,
pero el diagnostico definitivo requiere de una biopsia del
tejido afectado.
Importante:
No es correcto que le diagnostiquen a tu hurón linfosarcoma
basándose unicamente en el conteo de glóbulos
blancos y linfocitos y en el crecimiento notable de nódulos
linfáticos, ya que otras enfermedades como las infecciones
por Helicobacter mustelae
o el virus de la Influenza
dan cuadros muy parecidos.
Tratamiento
El tratamiento es a base de quimioterapia, una vez iniciada
la mejora es notable en la mayoría de los casos, en
particular cuando el signo que se presenta es hiperplasia
de nódulos linfáticos localizados en la cavidad
abdominal.
Aunque las mejoras que se obtienen con quimioterapia son dramáticas,
es necesario realizar un monitoreo estricto que incluya pruebas
sanguíneas seriadas para monitorear los la producción
de células en la medula ósea. Los hurones responden
bien a la quimioterapia y presentan muy pocos efectos secundarios.
El linfosarcoma pocas veces se cura en su totalidad con quimioterapia,
pero en el largo plazo (6-12 meses) se logra una disminución
considerable de los signos y con ello se mejoran notablemente
la calidad y expectativa de vida.
Atención:
La glándula linfática mandibular se encuentra
muy cerca de la glándula salival, y ambas se están
localizadas debajo de la quijada. La glándula linfática
mandibular tiende a inflamarse en algunos casos de linfoma
y puede llegar a confundirse con una glándula salival
obstruida.
Si tu hurón llega a presentar un aspecto parecido al
de la foto (inflamación de la parte anterior del cuello)
es necesario que un veterinario realice una aspiración
del contenido y posterior examen citológico para poder
realizar un diagnóstico certero.

Bibliografía consultada:
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