| Los hurones son susceptibles
al virus de la influenza humana, y esta demostrado que esta
enfermedad se puede transmitir de humanos a hurones y viceversa.
Ambos tipos de influenza (A y B) pueden infectar a los hurones.
Lo mejor que podemos hacer es prevenir la exposición
de hurones con humanos que se encuentren enfermos y separar
a los hurones enfermos de los sanos.
Él diagnostico de la influenza se realiza en base
a los signos que se presentan y a la historia a la exposición.
Un diagnostico definitivo puede darse mediante el aislamiento
viral proveniente de las secreciones nasales o detectando
la viremia, sin embargo ninguna de estas pruebas son realizadas
de manera rutinaria ya que implican un considerable gasto
en recursos y tiempo.
Los signos que se presentan son fiebre, descargas liquidas
de ojos y nariz, estornudos y conjuntivitis (hinchazón
y enrojecimiento de las membranas alrededor de los ojos).
Los hurones afectados presentan letargia y depresión.
La infección recorre este curso una o dos semanas.
Aunque la mayoría de los hurones se recuperan sin
problemas de la influenza, resulta una enfermedad mortal
en los animales muy jóvenes o viejos. Cuando la muerte
ocurre es debido a complicaciones causadas por agentes oportunistas,
en especial bacterias.
Así como en los humanos, la influenza en los hurones
debe ser tratada monitoreando el curso de la enfermedad.
Una nutrición adecuada, hidratación constante
y reposo son indispensables. En determinados casos un veterinario
puede recetar el uso de un descongestionante pediátrico
para reducir las secreciones nasales y desinflamar las vías
respiratorias, así como suero intravenoso y antibióticos
para prevenir una infección bacteriana secundaria.
¿Y la gripe aviar? ¿Es
lo mismo?

Fury
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