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El estrés es un
mal de nuestros tiempos que lamentablemente no solo afecta
a los seres humanos, nuestros hurones también pueden
padecerlo debido a muy variadas circunstancias como: cambios
en su rutina (comer o salir a jugar en horarios erráticos),
la introducción de una nueva mascota, la llegada de
un nuevo miembro a la familia, mudanzas, etc.
A continuación te presento una lista con algunos
signos de estrés:
- Pérdida de peso por la alteración su patrón de alimentación.
- Consumo de elementos no comestibles o alimentos no usuales.
- Alteración en los patrones de sueño
(por lo general duermen menos).
- Alteraciones en el comportamiento (rompen cosas, son
menos manejables, se esconden, etc.).
- Diarreas, que pueden ser intermitentes, simples, con moco, verdosas o de color negro y olor fétido conocida como "melena".
- "Rechinido" de dientes o “crujir” de la quijada.
- Comportamientos estereotipados, que son los típicos
movimientos de "león enjaulado", caminar
de un lado a otro sin cesar, escarbar continuamente
su platito de comida, tirar el bebedero o cualquier
otro cualquier comportamiento repetitivo y obsesivo.
- Hipersensibilidad a los estímulos, en especial
a los auditivos. Brincan y se alteran notablemente con
sonidos o movimientos repentinos.
Bueno, estos son solo algunos y los mas importantes...
pero cualquier cambio en el comportamiento del hurón
merece ser tomado en serio, ya que el monitoreo del estrés
es un factor importante en el mantenimiento de su salud...
Si notas alguno de éstos signos (u otro que te parezca preocupante) en tu hurón, no dudes en llevarlo de inmediato con el veterinario para iniciar el tratamiento más adecuado.
¿Cómo evitarlo?
Para evitar que nuestro hurón se estrese, debemos de tomar algunas sencillas medidas como mantener limpio su entorno (caja de arena, camita, platos, etc.), cuidar que siempre tenga alimento adecuado y agua fresca a su disposición, llevarlo al veterinario de manera rutinaria para corroborar que no tenga infecciones, parásitos u otras afecciones pero lo más importante: cuidar su salud mental.
Y tú te preguntarás ¿salud mental? ¿Los hurones se vuelven locos? Bueno, tanto como locos, no, pero los hurones como cualquier otro animalito inteligente son susceptibles al aburrimiento y un hurón aburrido puede meterse en graves problemas y/o estresarse.
Nada mejor que estimular la sana curiosidad de nuestro huri, lo principal es dedicarle tiempo de calidad y combinarlo con trucos que reten su inteligencia o estimulen su curiosidad, como modificar de vez en cuando su entorno: agregando un móvil, cambiando el color de las cortinas, poniendo un espejo a su alcance, guardando unos juguetes y poniendo otros, brindarle una superficie diferente (como un pedacito de alfombra o una plancha de metal), llevarlos a pasear, esconder sus premios entre sus juguetes para que se entretenga buscándolos, etc.

Benji, de Pablo
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