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Es un proceso por el cual se le remueven de manera quirúrgica
a los hurones las glándulas perianales, esto no es
necesario y solo agrega sufrimientos al animal y gastos
de operación al propietario. Solo debes considerar
el removerle estas glándulas si tu hurón hace
uso de ellas muy seguido por ser extremadamente sensible
a los estímulos externos.
Los hurones tienen un par de glándulas localizadas
una a cada lado del ano, que son como saquitos llenos de
una sustancia aceitosa conocida como almizcle, la cual segregan
únicamente cuando se sienten amenazados; el aroma
de esta sustancia, a pesar de ser muy penetrante, se volatiza
rápidamente y un lavado con agua y jabón normal
elimina cualquier residuo de olor en la piel o muebles.
Al contrario de sus parientes los zorrillos, el hurón
no puede dirigir el rocío de estas glándulas
contra un blanco en particular, ni tienen la posibilidad
de realizar varias descargas en un lapso corto de tiempo.
Estas glándulas además de utilizarlas como
defensa, también tienen la función de lubricar
el bolo fecal.
Mi experiencia:
Yo en estos 9 años con hurones solo he tenido a
una (la Tuza) con las glándulas operadas, a todos
los demás los he mantenido intactos. Como saben,
además de hurones también tengo perros y procuro
mantenerlos separados para evitar accidentes, pero a pesar
de tener mucho cuidado, a veces estos suceden...
Un día, no sé como, una de mis huroncillas
se escapó de su jaula y de la habitación de
hurones llegó de alguna manera hasta al patio de
los perros. Escuché el alboroto y al salir veo que
Lork (uno de mis malinois) la tiene acorralada contra una
esquina. Imaginen mi angustia, francamente pensé
que ahí acabarían sus días... pero
justo cuando Lork la toma con el hocico ella hace uso de
sus glándulas y ¡zaz! Lork la escupe y se aleja
lo suficiente para que yo pudiera rescatar a Mum toda babeada
pero ilesa.
Creo en la sabiduría de la naturaleza, y siendo
los hurones taaaan curiosos y traviesos me parece que fue
una idea estupenda que los dotaran con estas preciosas glándulas,
que en este caso, le salvaron la vida. Debo de agregar que
esa ha sido la UNICA ocasión en que Mum utilizó
sus glándulas.
Y se peguntarán ¿Por qué solo deodoricé
a la Tuza? La respuesta es sencilla, yo no nací sabiéndolo
todo, y como ustedes he aprendido gracias a paso de los
años y la experiencia acumulada
la Tucita fue
mi primer hurón, y por aquel entonces yo no sabía
nada de nada; así que cuando me enteré de
que los hurones requerían de ser deodorizados, no
dudé en llevarla al veterinario para que realizara
este procedimiento. Por supuesto me arrepentí después
de haberla sometido a la cirugía, ya que la recuperación
fue lenta y dolorosa
a la Tucita le dolía cada
vez que tenia que defecar, y varias veces se abrió
la herida con el esfuerza. Entonces decidí no someter
a ningún otro de mis hurones a éste procedimiento.

Tuza, de Kary
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