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Tristemente se trata de un desorden endocrino muy común
en hurones que tiene su origen en lesiones proliferativas
en la corteza adrenal, concretamente en la zona responsable
de la síntesis de hormonas estrogénicas. Estas
lesiones proliferativas pueden ser hiperplasias, adenomas
o carcinomas, y es la causa más común de alopecia
(pérdida de pelo) en los hurones, presentándose
con mayor incidencia en Jills de entre 2 y 5 años de
edad.
El primer signo que se presenta es pérdida de pelo
en la punta o la base de la cola (en algunos hurones este
problema tiende a aparecer y desaparecer por sí solo
a lo largo de varias temporadas de muda), avanzando hasta
la pérdida de pelo bilateral y simétrica que
afecta la cola, las patas traseras, las caderas y los flancos.
La piel donde se ha perdido pelo se nota delgada y lustrosa.
La hembra presenta un crecimiento significativo en la vulva,
como si estuviera en celo. En los machos se presentan problemas
en la próstata, que notamos por sus dificultades para
orinar.
Es importante dejar claro que los signos, diagnostico y tratamiento
son muy diferentes a los casos de neoplasia adrenal que se
presentan en perros y gatos.
¿Qué son las glándulas
adrenales?
Son dos glándulas conocidas también como suprarrenales
(porque en algunos mamíferos se encuentran ubicadas
por encima y por dentro de los riñones) y tienen como
función el sintetizar una gran variedad de hormonas
necesarias para la vida. Por lo general, la glándula
derecha es la que se ve afectada.

Localización de las glándulas
adrenales
Las adrenales cuentan con dos porciones diferentes: la médula
y la corteza. La médula produce catecolaminas, mientras
que la corteza está constituida por tres capas, cada
una de las cuales produce su propias hormonas:
Glomerular - Produce mineralocorticoides.
Fascicular - Produce glucocorticoides.
Reticular - Produce hormonas sexuales (andrógenos,
estrógenos y progestágenos).

Adrenales y sus diferentes porciones
Pero ¿qué hace cada una?
La adrenalina estimula el corazón, estrecha los vasos
sanguíneos elevando así la tensión arterial,
libera azúcar almacenada en el hígado (glucogenolisis),
y relaja ciertos músculos involuntarios, mientras que
contrae otros. Una disfunción en la médula adrenal
puede producir grandes cantidades de adrenalina y noradrenalina,
provocando un aumento en la presión arterial.
La principal función de los mineralocorticoides es
mantener el balance de electrolitos del organismo. El principal
mineralocorticoide es la aldosterona, pero existen otras como
la desoxicorticosterona (DOC), la corticoesterona y el cortisol
que tienen la misma capacidad. Si el equilibrio electrolítico
se altera, las células del organismo se dañan
o pierden la capacidad de trabajar con eficiencia.
Los glucocorticoesteroides se llaman así por la influencia
que tienen sobre el metabolismo de los carbohidratos. Entre
otras cosas, los glucocorticoesteroides pueden inhibir la
secreción de la insulina, aumentar la gluconeogénesis
a partir de aminoácidos provenientes de las proteínas
(formación de glucosa a partir de la destrucción
del músculo), inhibir la síntesis de proteínas
musculares (detienen el crecimiento y regeneración
de los músculos), estimular la lipólisis (movilización
de la grasa), inhibir la acción de las interleucinas,
prostaglandinas, leucoterios, tromboxanos, bradicidina y serotonina
(en otras palabras, disminuyen la capacidad de del sistema
inmune, la coagulación y la respuesta al dolor y la
inflamación), obstaculizan la producción de
moco gástrico (lo que provoca gastritis) y la absorción
de calcio.
Hormonas sexuales (andrógenos y estrógenos).
En el caso particular de los hurones, cuando se presenta una
neoplasia en las adrenales, la zona en donde se presenta el
aumento de células es justamente en la zona reticular,
es por ello que se elevan los niveles de estas hormonas, en
especial de los estrógenos (y no sucede, como en el
caso de los perros, un aumento de la zona fascicular, que
provocaría un aumento en el nivel de glucocorticoides),
es por ello que los métodos de diagnóstico y
los tratamientos usados en perros no resultan con los hurones.
Una alteración en las adrenales no necesariamente
afecta todas las zonas de la glándula, como mencioné
anteriormente, la zona más afectada en los hurones
es la fascicular, y si ésta no es tratada puede trastornar
seriamente la salud de tu hurón. Pero te preguntarás
¿por qué a las hembras (operadas o no) se les
inflama la vulva? Bueno, por que la zona fascicular sintetiza
estrógenos, los que dan como resultado la aparición
del celo en las hembras.
Investigaciones recientes realizadas en neoplasias adrenales
han demostrado que existen dos factores que contribuyen de
manera importante en su incidencia: la castración temprana
y la alteración en los patrones normales del fotoperiodo.
El hurón domestico es una especie poliéstrica
estacional, esto significa que es un animal en el que la aparición
de la conducta reproductiva (inicio de la actividad gonadal)
esta fuertemente ligada a los cambios ambientales (especialmente
al aumento de horas luz que recibe por día), mismos
que se presentan de manera natural durante las diferente estaciones
del año. Por lo tanto, el inicio de la actividad gonadal
depende por completo de la duración de los ciclos de
luz y oscuridad, los cuales estimulan o inhiben el periodo
reproductivo.
¿Cómo funciona?
La duración de los periodos de luz es recibida por
el ojo a través de las células de la retina
y viaja por el nervio óptico hasta el núcleo
supraquiasmático (SCN) localizado en el hipotálamo.
La información proveniente del SCN es trasmitida al
núcleo paraventricular y al ganglio cervical superior
y de ahí a la glándula pineal, la cual secreta
un neurotransmisor, la melatonina, durante los periodos de
oscuridad.
Un descenso radical en la concentración de melatonina
estimula la actividad gonadal en los hurones. Esta respuesta
gonadal al fotoperiodo depende de la cantidad de horas luz
y de sus experiencias previas con esta.
Los hurones, como todos los animales estacionales necesitan
alternar fotoperiodos largos (en donde cuentan con mas horas
luz) y fotoperiodos cortos (en los cuales cuentan con menos
horas luz o la intensidad de esta es menor) de manera que
puedan presentar de manera normal su ciclo reproductivo anual.
Los hurones expuestos de manera artificial a fotoperiodos
largos (14 horas luz o más y 10 horas de oscuridad
o menos) inhibirán su producción de melatonina,
lo cual a su vez permitirá la liberación de
GnRH (Hormona liberadora de Gonadotropinas) del hipotálamo,
misma que estimulará la producción de LH (Hormona
Luteinizante) y FSH (Hormona Folículo Estimulante)
en la hipófisis; éstas hormonas estimularán
a las células de la zona fascicular a producir hormonas
sexuales, en especial estrógeno, 17-OH-progesterona
y testosterona.
Por ello es que resulta tan importante el proveer a nuestros
hurones de lugares oscuros adaptadas especialmente no solo
para que estos puedan dormir durante el día, sino también
para darles la oportunidad de sintetizar suficiente melatonina.
Recuerden que el simple hecho de dormir NO estimulará
la producción de melatonina; es necesario que el hurón
se encuentre en un sitio oscuro, por que se ha descubierto
que la luz no solo puede inhibir su producción al estimular
la retina, los huesos del cráneo son tan delgados que
también puede traspasarlos y de esta manera inhibir
la síntesis de melatonina en animales con los ojos
cerrados o ciegos
Tratamiento
Antes de que se investigara como ésta enfermedad afecta
a los hurones, los que presentaban problemas en las adrenales
eran tratados como se trata rutinariamente a los perros (Síndrome
de Cushing), es decir, se les administraba un producto conocido
como Mitotane, el cual destruye las células de la zona
Fascicular (que producen glucocorticoesteroides) presentes
en las adrenales. El problema es que en los hurones éstas
no eran las células responsables de los signos clínicos
característicos de la enfermedad y utilizar Mitotane
en hurones solo reducía sus niveles de cortisol, lo
cual podía repercutir en casos de hipoglucemia aguda
(baja repentina en los niveles de azúcar) en hurones
que padecían insulinoma.
Afortunadamente ahora sabemos un poco más de las particularidades
de los hurones, es por ello que hoy en día el tratamiento
más recomendado es el uso de un producto conocido como
Luprón (leuprolide acetate) el cual es un análogo
de larga duración de la GnRH, el cual evita la estimulación
de la zona Reticular, con lo que se inhibe la producción
de hormonas sexuales.
El Luprón es un medicamento de uso humano muy costoso,
de aplicación intramuscular, requiere de refrigeración
y caduca rápidamente una vez restituido. En los hurones
puede ser administrado cada dos o cuatro meses (dependiendo
de cada caso en particular).
Existen otros análogos de la GnRH, como el Zoladex
y el Synarel, pero presentan algunas desventajas:
El Zoladex (goserelin acetate) viene ya dosificado en jeringas
individuales, lo que dificulta el prepara varias dosis para
un hurón de manera aséptica.
El Synarel (nafarelin acetate) es una solución nasal
que debe administrarse dos veces por día, esta vía
de administración resulta muy difícil de implementarse
en un hurón, además del inconveniente de calcular
la dosis adecuada.
Tratamiento de soporte
A veces resulta necesario el administrar melatonina en los
hurones como adyuvante en el tratamiento, e incluso, algunos
veterinarios prefieren iniciar con el tratamiento de melatonina
antes de recurrir al Luprón.
Por lo general la melatonina es administrada a través
de implantes subcutáneos específicamente diseñados
para liberar dosis controladas por periodos mas o menos largos.
Solo recuerden que la melatonina es un neurotrasmisor que
tiene varias funciones además de inhibir la liberación
de GnRH, como el regular la dispersión y concentración
de pigmento sobre la piel y algunas otras funciones que aún
no descubiertas o bien estudiadas, por lo que es MUY importante
no utilizar este producto a la ligera.
En todo caso, mi consejo antes de recurrir a la administración
de melatonina, es brindar al hurón las condiciones
propicias para que la sintetice de manera natural regulando
su fotoperiodo (disminuir su exposición a la luz natural
o artificial). Por supuesto, solo es recomendable para casos
diagnosticados precozmente y antes de tomar ésta o
cualquier otro tipo de medidas, deben primero consultar con
su veterinario.
Cirugía
Lamentablemente el pronóstico es reservado cuando
se extirpa la glándula afectada, a pesar de ello, resulta
importante recalcar que la metástasis por lo general
se presenta en las fases muy avanzadas del padecimiento. Si
bien es cierto que en algunos casos resulta necesario el extirpar
la glándula adrenal afectada, esto es más fácil
de decir que de hacer, porque la glándula suprarrenal
derecha se encuentra fuertemente adherida a la vena cava,
aunando al pequeño tamaño de los hurones, se
requiere de un cirujano muy hábil para realizar el
procedimiento.

Alopecia adrenal

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